Un equipo de investigación internacional liderado por el Instituto de Biología Evolutiva (IBE) revela que la fiebre paratifoidea causó la muerte de cientos de soldados del ejército español durante el asedio de Barcelona de 1652.mEl equipo ha identificado la bacteria patógena causante de la fiebre paratifoidea a través del análisis del genoma completo de dos soldados del ejército de Felipe IV identificados en una fosa común de la Sagrera (Sant Martí de Provençals).

El estudio revela que las cepas de bacterias identificadas coinciden con las recuperadas procedentes del México del siglo XVI y apuntan a que la fiebre paratifoidea llegó a las Américas con la colonización europea.

Durante la Guerra de los Segadores, las tropas del rey de España que asediaban Barcelona en el 1652 murieron por centenares a causa de una pestilencia desconocida. Decenas de soldados fueron enterrados precipitadamente en fosas comunes, a veces vestidos y con las botas puestas. Hasta ahora, se había propuesto la peste – causada por la bacteria Yersinia pestis – como posible patógeno causante de la epidemia, pero no se había podido comprobar.

Ahora un equipo de investigación internacional liderado por el Instituto de Biología Evolutiva (IBE), un centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Pompeu Fabra (UPF), ha recuperado el genoma completo de dos soldados del asedio de 1652 y ha identificado una gran fracción del genoma del patógeno causante de la fiebre paratifoidea.

El análisis además revela que las cepas de bacterias identificadas coinciden con las que ya se habían recuperado procedentes del México del siglo XVI. Los resultados apuntan a que la fiebre paratifoidea llegó a las Américas con la colonización europea, provocando posiblemente las conocidas epidemias de Cocoliztli.

«Esta cepa está en la base de las cepas que se han recuperado de México en el siglo XVI, lo que indica que los colonizadores europeos llevaron también la fiebre paratifoidea», comenta Carles Lalueza-Fox, responsable del estudio y investigador principal al grupo de paleogenómica del IBE.

Una epidemia conservada en los genes de dos soldados del asedio de 1652

El equipo de investigación ha recuperado datos del genoma completo de dos soldados españoles que asediaban la ciudad de Barcelona en 1652, durante la Guerra de los Segadores. El análisis se ha realizado a partir de material genético conservado en los dientes de los dos individuos, que fueron identificados en una excavación arqueológica en la Sagrera (Sant Martí de Provençals) junto con otros 576 esqueletos que se amontonaban en fosas comunes. Su ascendencia deriva de la región vasca y de Cerdeña, respectivamente (en aquella época, esta isla pertenecía al reino español).

Aunque hasta ahora se había propuesto que los soldados del asedio sufrieron una epidemia de peste, el equipo no ha podido encontrar pruebas sólidas de la presencia del patógeno causante de la peste en estos individuos. Sin embargo, recuperaron de un individuo una fracción sustancial del linaje de Salmonella enterica serovar paratyphi C, ligada a la fiebre paratifoidea en la época colonial en México.

Los resultados, que publica iScience, apoyan un número creciente de evidencias que demuestran que la fiebre paratifoidea era más frecuente en Europa y las Américas en el pasado de lo que es hoy y que podría haber llegado al continente Americano de la mano de los colonos europeos.

«Nuestras observaciones evidencian la presencia de la fiebre paratifoidea entre las tropas del rey de España durante el sitio de Barcelona, ​​pero no podemos descartar que a la vez se produjeran brotes de peste; habrá que examinar un mayor número de esqueletos antes de que Y. pestis se pueda descartar formalmente como agente de la enfermedad que afectó a los soldados en Barcelona», añade Lalueza-Fox.

Reconstruir las epidemias pasadas para entender las futuras

De acuerdo con las nuevas observaciones del equipo de investigación, la desaparición de las poblaciones americanas podría haber sido causada en parte por la fiebre paratifoidea que trajeron los colonos europeos. De hecho, estudios recientes han demostrado el posible carácter epidémico de S. enterica paratyphi C en tiempos históricos. Por ejemplo, el ADN de Salmonella paratyphi C se encontró en restos antiguos del Nuevo Mundo asociados a entierros masivos en México que se remontan a mediados del siglo XVI, atribuibles a las epidemias llamadas Cocoliztli.

La presencia de S. paratyphi C en la España del siglo XVII es particularmente interesante en el contexto de las epidemias históricas, debido a que estas cepas ya no están presentes en la diversidad mundial actual de S. paratyphi C. La comprensión sobre cómo ha evolucionado un patógeno a lo largo del tiempo puede tener un interés médico para combatir la enfermedad relacionada que ha llegado a la actualidad.

En este aspecto, cabe recordar que en la actualidad las fiebres tifoideas y paratifoideas afectan hasta a 14 millones de personas y causan la muerte de 135.900 personas anualmente. Las fiebres tifoideas y paratifoideas son particularmente frecuentes en los países en desarrollo de África subsahariana, el sudeste asiático y el sur de Asia, donde representan una de las principales causas de muerte y discapacidad.

«La genómica de patógenos antiguos es un campo emergente que permite la reconstrucción de epidemias pasadas y de la evolución de patógenos que todavía nos afectan y que podría ser de ayuda para entender posibles epidemias futuras», concluye Lalueza-Fox.

Artículo referenciado:  de-Dios, T., Carrión, P., Olalde, I., Llovera Nadal, L.,Lizano, E., Pàmies, D., Marques-Bonet, T., Balloux, F., van Dorp, L., Lalueza-Fox, C.; Salmonella enterica from a soldier from the 1652 siege of Barcelona (Spain) supports historical transatlantic epidemic contacts; iScience, 2021; DOI: https://doi.org/10.1016/j.isci.2021.103021

Comunicación IBE, UPF-CSIC

Instituto de Análisis Económico (IAE)

Imágen de la excavación arqueológica en una fosa común de la Sagrera (Sant Martí de Provençals). Crédito: Didac Pàmies.